× Booking
20/07/2018 · Día 113 · 2532km recorridos

Al Rescate!

Ine y Teo se habían escapado unos días de sorpresa a Buenos Aires ya que el papá de Ine cumplía años.
El lunes 16 de Julio nos reencontramos en Uspallata.

Simón Laprida
Fotógrafo, Editor & Papá de Teo.

Los llevé a que conocieran el cerro 7 colores, sobre la precordillera, unos 15 kilómetros al este.
Decidimos dormir allí. Ya caída la noche empezamos a preparar un relleno de empanadas, cuando un auto se nos acercó.

Cerro 7 Colores - Uspallata
Cerro 7 Colores - Uspallata

Salimos a ver qué necesitaban. Era una pareja joven de Chile. Resultó ser que había una camioneta que se había quedado atascada montaña arriba.

Nos preguntaron si teníamos una eslinga. No lo dudamos, apagamos el fuego, desconectamos la casita rodante y fuimos todos a su rescate.


Dada la hora ya no iban a pasar más autos! Por suerte habíamos decidido hacer noche allí. Además en estas tierras la temperatura baja mucho por la noche y si no estás preparado la podes pasar mal!
Llegamos y se habían quedado "colgados" queriendo dar la vuelta.
Esta ruta, la 13, está acompañada por un lecho de río seco y si te salís de la huella hay pozos y zanjas profundas.


Lo primero que hicimos fue sacar la pala y abrirle camino a la rueda que estaba colgada en un pozo y que giraba loca cuando aceleraban la camioneta. Como esa camioneta no tenía bloque de diferencial, ni 4x4, toda la energía del motor se iba a la rueda que estaba colgada.
Con la ayuda de estos chicos de Chile habían intentado poner palos y piedras a la rueda pero no lograron hacerla traccionar.

Me pareció que la mejor idea era sacarlos para atrás, hacia la calle.
Acomodé la Cherokee en la "banquina" derecha. Una vez en posición no encontramos de dónde agarrarnos. En realidad sí, del chasis, pero cuando tensáramos el malacate iba a romper el paragolpes trasero.
Entonces me tuve que pasar al otro lado. Puse la baja solo por precaución y para hacer movimientos lentos y controlados. Había zanjas grandes pero La Bestia está levantada y no fueron problema.
Me posicioné por delante de la camioneta, los enganché con el malacate, y lo tensé. Una vez tensado, Claudio me acompañó con su camioneta mientras el malacate tiraba.


Salió fácil. Una vez afuera, acomodamos el terreno con la pala y pudieron volver a la calle en reversa.
Agradecidos por nuestra ayuda, nos invitaron a comer unas pizzas al pueblo :)
Pasamos por la casa rodante para dejarla bien cerrada y nos fuimos al pueblo a comer con ellos.

Una familia muy linda, conformada por Claudio y Carina, con sus tres hijos, Lucía, César y Cristian, con una historia fuerte que los mantenía muy unidos.
Lucía, César y Cristian son los tres hermanos entre sí, adoptados por Claudio y Carina. Lamentablemente en este país demanda mucho esfuerzo y burocracia adoptar, pero gracias a Dios ellos ya habían logrado recibir la sentencia final que les daba a los chicos el apellido que querían, el de su papá y mamá, Claudio y Carina.
Los chicos eran de Formosa y fueron literalmente rescatados por sus papás, o como nos dijeron Claudio y Carina, el rescate fue mutuo y el amor que se tienen forma un lazo más fuerte que cualquier vinculo sanguíneo.


Una familia hermosa, única, muy unida y llena de amor, una FAMILIA de verdad y con mayúsculas.
PARADA SIGUIENTE

Vinchina - Reserva Laguna Brava

– CON EL APOYO DE –
Adobe TRIPIN
Rhino Camera Gear PhotoPills LRTimelapse f-stop Chilly AIRdesign SUMA Ropa Ilustrada Big Air Factory